En Galápagos diariamente se consume 4 mil fundas plásticas, que según datos recopilados durante las limpiezas costeras, terminan en el mar y son confundidas como alimento por las especies marinas que habitan el archipiélago.
Las fundas plásticas necesitan alrededor de 400 a 800 años para poder desintegrarse, lo que las convierte en una enorme fuente de contaminación.
El promedio de uso de estas fundas es de 15 minutos, en las islas se utilizan 4,5 millones de bolsas de este tipo.
Fue en la isla de Santa Cruz – Galápagos el 28 de noviembre del 2014 donde el Programa de Buenas Prácticas de Ecoturismo para Galápagos que impulsa el Ministerio de Turismo, para todas las actividades que se realicen en la provincia insular, promovió la reducción del uso de objetos desechables elaborados con materiales plásticos bajo normas y una ley que busca proteger este frágil ecosistema en medio del océano Pacífico.
Esta decisión se respalda en la Resolución No. 011 CGREG de 2012, que establece la creación de una Comisión Interinstitucional que determine las alternativas reutilizables y biodegradables, que sean amigables con el entorno insular, para aplicarlas al uso de fundas, vasos, sorbetes y cualquier otro desechable.
Mónica Alvear, funcionaria de la Coordinación Zonal Insular del Mintur manifestó que la ejecución de este Plan de Acción busca reducir la cantidad de plásticos que ingresan a Galápagos para beneficiar a la biodiversidad de las islas y a la salud de los habitantes locales.
“Sin duda, estas iniciativas nos acercan mucho más al nuevo modelo de turismo, que está basado en los tres principios básicos del ecoturismo: naturaleza conservada, visitantes complacidos y que la población local alcance el Buen Vivir, tal como está consagrado en la Carta Magna de la República del Ecuador”, puntualizó Alvear.
La funcionaria de la Zonal Insular del Mintur, resaltó también la importancia de plasmar en acciones los parámetros que han sido socializados con la comunidad galapagueña y ahora, con los materiales biodegradables identificados se elaborarán fundas de liencillo, vasos de papel, entre otros objetos que no perjudiquen el bienestar de los habitantes de las islas, ni al entorno natural.
Actualmente, los desechos plásticos son una de las principales amenazas para la vida marítima en el planeta, y en el caso de Galápagos representan un problema adicional porque la isla no tiene capacidad suficiente para el tratamiento de residuos sólidos y es uno de los ecosistemas más frágiles del planeta. Ubicado a 1.000 km del continente, el archipiélago -que lleva el nombre de las tortugas gigantes que lo habitan- está conformado por 13 islas donde viven 27.284 personas.
A la par con la prohibición, el Parque Nacional Galápagos prevé continuar estimulando el uso de bolsas de tela o de materiales más amigables con el medio ambiente.
La mayor parte del plástico que contamina el archipiélago es arrastrado por las corrientes marinas. Aves y otras 256 especies de los océanos confunden estos desechos con alimentos y mueren al ingerirlos.
Se calcula que 1,5 millones de aves, peces, ballenas y tortugas mueren al año en los océanos por desechos plásticos, según Laurence Maurice, del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) de Francia.
Diversos estudios, científicos, e institutos que estudian el océano aseguran que para el 2050 habrá una mayor concentración de desechos plásticos que plancton en nuestros océanos, hoy por hoy ya existen cinco grandes concentraciones de estos desechos con extensiones superiores a paises y se los conoce en inglés como Great Garbage Patch, dos de estos se encuentran en el océano Pacífico.
La reducción del consumo de plástico innecesario en nuestros hogares y las limpiezas o mingas en las playas son vitales para el futuro del mar #todosjuntosporelmar
Fuente: TeleSurTV, Turismo.gob.ec